Diario de una autónoma. CAPÍTULO 1

TO BE OR NOT TO BE

Claramente, ser. Echémos la vista atrás.

photo-1465147836063-7ca3784f01af10 años de radio en radio. Balance: ¡Viva la radio! ¡Viva la precariedad! Es uno de los riesgos de disfrutar con tu trabajo, conformarte con lo que te den por poco que sea y con tal de trabajar.

Punto de inflexión

Mi segundo hijo. El sueldo que tenía ni de lejos podía suplir el cuidar, tocar, vivir y disfrutar del primer año de vida de mi hijo. Solución: un año de excedencia aliñada por una escondida subvención que ofrece mi Comunidad Autónoma, en este caso, La Rioja.

Volví al trabajo pero se acabó rápido. El caso es que NO PASA NADA. Ha sido el empujón que me faltaba para lanzarme al mayor de los vacíos españoles, el vilipendiado mundo del autónomo.

Papeleos ¡Hola INEM!

Lo primero que tuve que hacer es solicitar la tarjeta del paro (presencial) y pedir cita en el INEM (online o por teléfono diferente en cada CA) para obtener mi derecho tras
cumplimentar una serie de documentos ayudada por el funcionario de turno (presencial). Un trámite, en principio, fácil de resolver pero que se photo-1470790376778-a9fbc86d70e2.jpegcomplicó al no localizar uno de mis contratos laborales. La solución la encontré en una de las decenas de mesas y secciones que componen el laberinto de oficina del INEM en La Rioja. Buscaron en el archivo y voilà, en un par de días (vía telemática) recibía la contestación: me había convertido en una de las 22.801 personas que se habían quedado sin trabajo durante el mes de septiembre en España.

  • Recomendación: solicitar tu certificado electrónico en el CERES. Te hará falta para hacer o consultar un montón de trámites. Se instala fácil en el ordenador aunque lo mejor es que siempre lo lleves contigo en el correo electrónico (gracias, asesor)

Pago único o capitalización del paro ¡Hola SEPE!

photo-1459257831348-f0cdd359235f.jpegCon la firme idea de convertirme en freelance, el siguiente paso era solicitar la capitalización del paro. Es en este momento cuando decidí contratar un asesor. Otra vez el refranero español: Mas vale prevenir que curar o El que mucho abarca poco aprieta. Los números no son lo mío.

Para solicitar el pago único tuve que decidir entre 3 variables:

  1. Abono en un único pago del valor actual del importe de la prestación contributiva
  2. Subvención de las cuotas de cotización a la Seguridad Social
  3. Abono del importe de la prestación contributiva y Subvención del importe de las cuotas de cotización a la Seguridad Social

En mi caso me he decantado por la fórmula mixta, no sin antes elaborar y desglosar en una memoria explicativa el proyecto laboral que voy a poner en marcha y presentarlo al SEPE.

Ahora, a gastar

photo-1431068799455-80bae0caf685.jpegGracias a esa memoria explicativa pude identificar las “necesidades” de mi proyecto: ordenadores, teléfono, formación, web, identidad corporativa, equipo de sonido, etc. y cuya compra y posterior factura tendré que presentar al SEPE. Así, el importe se descontará de mi prestación por desempleo y el resto quedará pendiente de descontar de las cuotas de la Seguridad Social. En mi caso, por mi condición de emprendedora, mujer y menor de 35 años, voy a poder beneficiarme de la famosa Tarifa Plana.

  • Problema: tienes que gastar antes de comprar. Como no he querido echar mano de los ahorros familiares he llamado a la puerta del banco y ¡me han abierto! La Caixa, por ejemplo, conscientes de que los que capitalizamos el paro tenemos que adelantar una pasta, habilita unas líneas de crédito asequibles y a corto plazo. Otra opción es que solicitéis una factura proforma a vuestros proveedores para presentarlas al SEPE (algo que según mi asesor puede prolongar en el tiempo su resolución)
  • Cuidado: porque el orden de los papeles sí altera el resultado aunque los jueces se estén poniendo de nuestra parte.

Ayudas y subvenciones

Pero ya sabemos todos que los inicios nunca han sido fáciles así que si algo tengo en mente desde hace unas semanas es que no voy a dejar pasar ninguna “ayuda” disponible.

Aquí en La Rioja para emprendedores la “cosa” está muy bien montada. ADER a través de EMPRENDERIOJA + FER (asesoría y formación) suman esfuerzos para ayudarnos aunque no sin poner una cuantas zancadillas por el camino. Y es que nada me ha sacado más de quicio, hasta ahora, que enfrentarme a la Ayuda de Promoción para Emprendedores Un duro trámite que ya solo se puede realizar online y que implica tiempo, paciencia, más paciencia y otra vez paciencia.log_emprende_200

Lo primero es conseguir que el dichoso PC acepte la CarFirma o Firma electrónica del Gobierno de La Rioja (es diferente a la del CERES y si eres MAC como yo, pide a algún amigo o familiar otro sistema operativo) y el farragoso, largo y complicado formulario que hay que rellenar. Tened todos estos documentos preparados y online (para conseguirlos os vendrá bien tener a mano vuestro certificado electrónico en este caso del CERES):

  1. Plan de empresa / Memoria del proyecto (te facilitan un documento tipo)
  2. Certificado de alta en RETA o último recibo
  3. Instalaciones: contrato de alquiler o documento de propiedad
  4. Si es Sociedad: porcentaje de participación de accionistas
  5. Vida laboral
  6. Presupuesto detallado del proyecto (Gastos de constitución, inversiones, informática, diseño)
  7. Datos de empleo (si tienes previsto contratar a alguien)
  8. Plan de financiación
  9. Y aquí detengo mi viaje para no volveros locos.

Ahora toca esperar a que resuelvan y a que yo les vaya “demostrando” todas y cada una de la inversiones planteadas. ¿Cuánto tardan? Ni idea.Processed with VSCO with 4 preset

Si os animáis a convertiros en autónomos ¡Suerte! Cualquier idea, sugerencia, ayuda, comentario o subvención será bien recibida en este blog.

Nos leemos en el próximo capítulo. Será el 2: TRABAJANDO MI MARCA

 

Día internacional de la Mujer Rural

Dentro de 1 hora el mundo comenzará a hablar de la Mujer, de la mujer en contraposición con el hombre… Es decir, nos volveremos todas rosas para seguir recordando que somos iguales. En fin.LOGO_AFAMER_400x400

Hace unos meses tuve el honor de presentar en Logroño el Día Internacional de la Mujer Rural gracias a la invitación de AFAMMER. Querían que contase mi historia…

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Mi aportación a esta mesa redonda será mi situación concreta y personal, una reflexión muy fructífera, por cierto, la que hecho estos días para preparar mi intervención, y que no ha hecho otra cosa que reafirmarme en la decisión que he tomado: RENUNCIAR.

Soy periodista vocacional, me encanta mi trabajo, disfruto haciendo radio pero, quizás, por eso mismo, por el respeto y cariño que me merece ese medio y sobre todo los oyentes, no dude ni un segundo en darme un respiro, abrir un paréntesis para centrarme y comprometerme con la elección libre de ser madre.

El periodismo lo envuelve todo y los que lo ejercemos sabemos que no podemos hacerlo a tiempo parcial… Por eso he decidido dedicarme al menos un año y a tiempo completo a mi segundo hijo.IMG_1191

He de decir que cada familia es un mundo y, por lo tanto, debe afrontarse en función de su filosofía de vida y, por supuesto, las posibilidades económicas de cada uno.

Por eso, con una incipiente tripa, me senté, medité y me cree como empresa, como una sociedad limitada, una sociedad que no puede abarcarlo todo, que no sabe aunar periodismo con todo el amor que le quiero dar a mi bebé. Y entonces decidí como empresa invertir a largo plazo, porque son muchos los estudios que afirman que los primeros meses de un niño son los más importantes, que el apego con su madre será fundamental en su desarrollo.

Así lo demuestran países a los que no les va tan mal como Noruega ,con la posibilidad de disfrutar de hasta 52 semanas de baja por maternidad, o Suecia donde se alcanzan las 96 semanas.

Y sentada junto a mi marido definí mi opción: Excedencia o lo que es lo mismo, un regalo envenenado tras renunciar por el trabajo y durante siete años a volver a ser madre.

Regalo: Dedicarme a quien más me necesita para hacer lo que yo he querido, ser madre. Un honor sentirme necesaria e imprescindible.

Envenenado:

  • Renuncia a un salario ¡Todo un lujo!
  • Renuncia a ejercer ese trabajo vocacional que ya les he dicho que me encanta
  • Particularidades de mi medio: riesgo al olvido de la audiencia, mis oyentes, mis compañeros, los políticos, etc.
  • Me siento obligada a ser yo la que tome la decisión puesto que mi marido renunciaría a más dinero y asumiría más riesgo al haber alcanzado más responsabilidad laborales que yo. Además, ¿dónde le cambiaría mi marido los pañales a mi hijo? Piénsenlo ¿dónde están los cambiadores en Ikea, o en los bares, etc.? Sí, correcto, en los baños de las mujeres.IMG_8654Y es que en este mundo, el de la mujer, el trabajo y los hijos, hay que saber discernir entre lo ideal y lo real. Y si no pregúntenselo a los políticos que de conciliar mucho predican pero poco practican. Y de ejemplos claros y conocidos me serviré: Soraya Sáenz de Santamaría, Carma Chacón, Susana Diéz, Albert Rivera, etc. No comment.

Seamos sinceros, este mundo es machista, es desigual y punto. Pregúntenselo a nuestro querido idioma, nuestra querida lengua donde acostumbramos a poner la “a” al final de las palabras negativas y la “o” masculina a todo lo bueno. Porque no es lo mismo zorro que zorra, perro que perra, aventurero que aventurera, cualquier que cualquiera, hombrezuelo que mujerzuela, héroe que heroína…

Y si el mundo en general lo es, el del periodismo más. Es un sector complicado, en peligro, vendido en muchos casos y odiado en otros tantos y que en muchas ocasiones se ha merecido estos adjetivos tan negativos.IMG_0798

Les voy a leer un artículo

LAS PIERNAS DE GARBIÑE MUGURUZA publicado el pasado 13 de octubre por el periodista Iñaki Diaz Guerra en su columna La cláusula de El Mundo

¿Qué puede esperar una mujer jóven, válida, periodista y madre del periodismo que trata así a las féminas? ¿me lo van a poner fácil?

Y no solo lo escrito ¿Qué me dicen de lo que vemos en la televisión?

Saben, según un informe que acaba de publicar el Consejo Audiovisual de Andalucía sobre los estereotipos de genero, yo no saldría hoy por hoy en ningún anuncio, por lo menos, en los que tengan que ver con la belleza, higiene, limpieza, alimentación y salud. No sólo jugarían en mi contra mis cuantos kilos de más, si no también, mi carácter de trabajadora. 

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Pasen y lean ahora en Yo dona:

Las mujeres mayores y las trabajadoras, marginadas por la publicidad

Ni les hablo de la ambición que siempre he tenido de liderar un proyecto en algún medio de comunicación… Ahora, con esta pausa, será difícil aunque no imposible. A saber:

La CEOE acaba de instar a las empresas a que sitúen a más mujeres en cargos directivos. En un informe aprobado ayer mismo (13/10/2015) aboga por la igualdad como factor de competitividad.

Hay que recordad que en los últimos diez años la presencia de las mujeres en los consejos de las empresas se ha triplicado. Han pasado de representar el 5 al 17 por ciento, aún por debajo de la media del 20 por ciento que se registra en Europa.

Para Juan y los demás

* El hombre del piano – Ana Belén

Hace demasiados meses que no veo a Juan. Nos conocimos hace ya cuatro años. Él me suministraba a diario el necesario chute de cafeína para echar a rodar con lucidez y sin legañas en las ondas. Doble solo. En verano con hielo. Café para dos

Regentaba el primer bar que había entre el parking donde aparco a diario después de recorrer los 50 kilómetros que me separan de mi dulce hogar a mi trabajo. Un bar sencillo, de barrio, con el nombre de la calle en la que estaba ubicado, Teatro.

Se presentó él, después de visitar en solitario el bar a la misma hora durante una semana. Enseguida se aprendió mi comanda. Ya sólo tenía que saludarlo. Yo creo que con el compás de mis tacones, él ya estaba colocando la taza blanca en su vieja cafetera. Se le notaba que llevaba tiempo lidiando en la barra.

* Clavado en un bar – Maná

Primero supe su nombre. Tenía don de gentes. Extrovertido e informal. Luego él supo el mío y también donde trabajaba. Él era de San Adrián, yo de Logroño. Nos conocimos en Calahorra.

Pasaron unos cuantos litros de café hasta que supe que acababa de ser padre con su segunda mujer. Tenía una hija adolescente y ahora un bebé. En aquel entonces le eché unos cuarenta y muchos. Su mujer era joven, latina.Centrista

* Tras la barra – Platero y Tu

Y paso un año. Café, periódico, magdalena, café, periódico, hola, magdalena, el tiempo, el Real Madrid, café, galleta, periódico. Y llegaron las primeras fiestas de la ciudad. Ese día el bar estaba lleno. Eran las 8 y 37 minutos de la mañana y Juan todavía no había ido a casa. Pensé en su hijo, también en su mujer. Estaba afónico, mezcla de tabaco, hielos, alcohol y unas cuantas canciones al viento. Ese día le presenté a mi marido y mi hijo. Le había hablado de ellos. Nos invitó, como creo que al resto de la decena de personas que estaban en el bar. Los siguientes seis días festivos Juan siguió con el mismo plan laboral. Volví a pensar en su hijo y en su mujer. IMG_7033

* Cerrando bares – Café Quijano

Y entramos en pormenores. Yo le hablé de mi situación laboral. Él de algunos de sus problemas, sus vicios. No le quedaba palo que tocar. El alcohol era un hecho, el tabaco un gasto compartido. Me contó que en cierta ocasión tuvo que limpiar una de las paredes de la ciudad como multa por un altercado callejero. Las de tráfico las amontonaba junto a la caja registradora. En el bar coincidíamos siempre los mismos. Los de traje eran tres. Dos cortados y un solo con sacarina. Trabajaban en la caja entonces, ahora banco, a la vuelta de la esquina. A veces se dejaba caer un hombre, parecía jubilado. Conocía a los del banco. Había trabajado con ellos. Ahora vivía de unas buenas rentas. Vivimos con él su recuperación de una operación de rodilla. Con todos ellos, Juan hablaba de otras cosas: las mujeres. A Juan le perdían las mujeres. Les reconocía casi a diario que la noche anterior, tras cerrar el bar a eso de las doce de la noche, se dejaba caer por cierto club. Yo mientras bebía mi segundo trago de los cuatro que tenía mi café y leía cómo nuestra querida Comunidad luchaba #mejorquelamedia. Pero el oído que me quedaba libre escuchaba con disimulo. Volvía a acordarme ahora de su primera mujer, de la actual, de su hija adolescente y de su bebé.

A Juan no le iba bien el bar. Era prácticamente el único negocio que permanecía abierto en aquella céntrica calle. El de al lado era una tienda de máquinas de coser. Y el Teatro que tenía abierto enfrente, cada vez abría con menos frecuencia sus puertas. Los que entraban al espectáculo de turno, en su mayoría, iban cenados y meados de casa.

Con Juan sufrí la llegada de la ley antitabaco. Le costó. Algún que otro cigarro se colaba dentro de su local. Al tiempo acabamos tiritando juntos a las puertas del bar.

Cierto día, al girar la esquina, vi la verja cerrada. En mi descanso, tres horas después, me asomé, estaba abierto. Juan se había dormido. Y así pasaron unos días. Juan se empezó a dormir a menudo. Los del banco, el jubilado y yo nos empezamos a juntar esos días en otro bar. Eramos clientela fija, pero no suficiente. Juan se disculpaba.

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Cierto día, al girar la esquina, vi la verja cerrada y un cartel de “se alquila” Era lunes. Juan no había dicho nada. Y yo pensé en su mujer, en su hija adolescente, en su bebé y en Juan ¿Dónde estaba Juan? ¿Qué le había pasado?

* El emigrante – Celtas Cortos

Ahora es Esteban el que me sirve mi solo a un euro. A los demás a un euro y diez céntimos. También es del Madrid, o algo más. Su bar es la sede de la peña madridista de Calahorra ¡toma ya! También hay magdalenas o bizcocho y, por supuesto, periódico. Aunque aquí se cotiza al alza. Esteban tiene más clientela fija. Los de banco, otro jubilado, un soltero, una señora mayor, uno de la construcción y yo. Alguna vez se deja caer hasta una cuadrilla de chavales que aprovechan la gran sala de juegos para hacer pira.Ramos

Pero yo echo de menos a Juan.

Cierto día, al girar la esquina para ir a comprar al estanco, me lo encontré. Estaba sin afeitar. Enseguida me saludó. Venía de hacer papeles en el banco. Se le notaba dejado, apagado y hasta hundido. Le iba francamente mal. Su mujer le había denunciado. Le había dejado. Ya no podía ver a su bebé. Ahora vivía con sus padres, ya mayores, en San Adrián.Icaro-en-el-Empire-State-Building5

* Se acabó – María Jiménez

Unos meses después le volví a ver. Tenía prisa. Me esquivó. Alzó su cabeza y siguió. Seguía sin afeitar. Juan había tocado fondo. Se le notaba en la mirada.

Hace un año que no veo a Juan. Me acuerdo todos los días de él al girar la esquina y pasar por su verja que continúa desde entonces cerrada. Al lado han abierto un kebab. Sólo ha durado abierto la semana de fiestas. No entraba ni el tato ni los del teatro.

* No puedo tenerme en pie – Entredientes

No sé qué es lo que le ha pasado a Juan. No sé si fue el alcohol, el tabaco, las drogas o el rock n roll pero seguro que esta maldita y asesina crisis en nada le ayudó.

Con su recuerdo, el de otros que ni siquiera me atrevo a nombrar. Ellos se fueron, no quisieron luchar. Espero que no haya sido la decisión que también haya tomado Juan.

Stronger – Kelly Clarkson

Aún nos queda un #cafependiente Seamos nosotros los que encendamos esa luz al final del túnel.

* Let Her Go – Passenger

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